Sí, te extraño como ha nadie...
¿¡Te amo!?
Sí, te amo con el alma...
¿¡Te necesito!?
Sí, te necesito para vivir...
¿¡Sí me haces falta!?
Claro que me haces falta...
¿!No te das cuenta!?
No, creo que no, no notas que me haces falta...
¿¡Por qué no estoy contigo!?
Porque soy presa de mi propia libertad... soy esclava de mis sueños... estoy atada a mis propias reglas... me he encerrado en mi propia jaula de libertades y sueños...
¿¡Qué sí me alejo de ti!?
Sí, lo hago.
¿Por qué?
Porque tú quieres algo "estable", algo fijo, algo que yo no te puedo dar...
Te amo, sí, pero eso para ti no es suficiente; tú me amas y lo sé; pero amas la estabilidad y yo la odio... Amas la monotonía de tu vida y yo trato de hacer de mí vida una aventura... Te amo, pero no te amo tanto como para dejar mí libertad... no otra vez.
Lo hice una vez y me arrepentí; no por vivir la experiencia que me dejo, sino porque me robaron los sueños cuando se fueron, y aunque sé que eres diferente, en todos los aspectos, NO arriesgare mis sueños otra vez... Nunca más.
P. D: Lamento ahora ser la que te robe los sueños como lo hicieron conmigo... Pero eres más fuerte que yo y sabrás salir adelante. Me olvidaras y harás feliz a alguien que te ame como lo mereces...
Adiós.